¿Funciona realmente el marketing online?

Estamos rodeados de estudios, informes, páginas webs, incluso gurús del marketing online a los que se les llena la boca explicando cómo desarrollar una estrategia de marketing, cómo planificar, medir, técnicas, webs de apoyo… en definitiva, estamos rodeados de recursos con los que sacar el mejor partido a nuestros planes de marketing online. Sin embargo, la experiencia demuestra que esto no es ninguna garantía, y en ocasiones se convierte en frustración. 

El marketing ha ido cambiando a lo largo de los años, no sólo técnicamente y en relación a las vías utilizadas para difundir los mensajes y llevar a cabo las estrategias diseñadas para cada producto en función de sus necesidades, sino que la sociedad ha ido cambiando en la misma medida, y con ella han cambiado los consumidores, la manera que tenemos de llegar hasta esos productos, nuestros gustos y tendencias de consumo. Por mucho que digan el marketing y sus famosos gurús, nada es como se estudia, tampoco nada resulta como se planifica.

Es cierto que es preciso seguir una serie de pautas a la hora de comenzar a trabajar en marketing: un estudio de la situación del producto interno y externo que nos permita el desarrollo de una estrategia, poner en marcha la misma y medir los resultados que se vayan obteniendo con el objetivo de modificar y mejorar, siempre. Pero también es cierto que nada nunca sale según se planea.

El contenido
Probablemente como consecuencia del fin último de una empresa, las marcas están confundidas al pensar que para vender su producto deben centrarse en difundir los valores del mismo, sin darse cuenta que ese autobombo solo repercute negativamente en la imagen que difunden de sí mismos. Publicar contenidos de calidad, que tenga relación con su sector o producto, pero que al mismo tiempo aporte valor un añadido a los usuarios y clientes contribuye, no solo a mejorar la imagen de la firma que lo publica, sino que al aportar un valor añadido contribuye a la fidelización del usuario o cliente.

Las redes sociales
Existe un pensamiento extendido, primero de miedo, y después de una concepción errónea de las redes sociales. Los usuarios de estas las utilizan como medio de dispersión, como el patio o plaza del pueblo por el que pasearse después de una dura jornada de trabajo, donde hablar de cualquier cosa sin preocuparse por nada. Las marcas deben ser conscientes de esta situación y actuar en consecuencia. Las redes sociales no están para vender (por lo menos no en exclusiva) sino para conversar, conocer y fidelizar al cliente.

El posicionamiento
Si, es cierto, Google cuenta, como todo buscador, con un sistema de posicionamiento de pago y, por esta regla de tres: si el cliente paga a Google, Google le posiciona. Pero a las empresas les cuesta entender que el posicionamiento no es exclusivamente de pago, de hecho, el que mejor funciona y mejor resultados ofrece es el posicionamiento orgánico. ¿Cuál es el problema? Que conlleva trabajo y tiempo.

La medición
Sabemos la teoría de que por cada acción hay una reacción y en marketing online, como no podía ser de otra manera, también se cumple. El problema no está solo en medir, y saber cómo hacerlo, sino en saber interpretar los resultados de estas mediciones para actuar en consecuencia.

Después de todo lo anterior, y dejando a un lado todo lo que digan informes, estudios o gurús, el marketing online funciona, si, pero lo cierto es que el éxito va a depender, en una amplia mayoría de las ocasiones, del producto o servicio que queramos vender y del servicio offline que, una vez hayamos conectado con el posible cliente a través del marketing online, seamos capaces de ofrecerle. El marketing online funciona, pero no es la panacea, sino una sinergia de muchos otros factores y, sobre todo, de un buen trabajo previo, continuo y a posteriori.

¿Eres una pyme y el marketing online aún te echa para atrás? El éxito no te lo podemos garantizar, pero que hablaremos y llegaremos a un acuerdo para intentar mejorar la situación de tu negocio, ¡dalo por hecho! Llámanos.