Nuevas enfermedades tecnológicas

Hace un tiempo comentamos los resultados del último informe publicado por el CIS donde se confirmaba que estamos enganchados a las redes sociales y a nuestros aparatos tecnológicos (léelo aquí). No contentos con eso, hemos llegado hasta el punto en que se ha reducido considerablemente la comunicación en las familias y los aparatos tecnológicos son la causa directa del incremento en más de un 44% de los conflictos en las mismas. 

Lamentablemente, esto no es todo, sino que están comenzando a surgir una serie de enfermedades directamente relacionadas o causadas por el uso excesivo, más bien por el abuso de este tipo de tecnologías

Las molestias físicas derivadas del uso de estas tecnologías llevan ya tiempo con nosotros, comenzamos con los dolores de espalda y cuello derivados de la postura a usar frente al ordenador y, en la actualidad, lo que más sufrimos son tendinitis en brazos, muñecas y dedos provocados por la escritura en los smartphones. Además de los casos de cáncer directamente relacionados con el uso de teléfonos móviles o infertilidad, son más frecuentes de lo que podamos creer. 

La tensión ocular, sequedad en los ojos, fatiga o vista cansada son otras de las enfermedades que están a la orden del día y son consecuencia directa del uso de ordenadores y smartphones

Estas son solo las consecuencias físicas, dolorosas, pero más fáciles de diagnosticar y tratar. El problema real y las enfermedades que más preocupan en la actualidad, son las enfermedades psicológicas

Cibercondria

Estrechamente relacionada con la hipocondría, la cibercondría consiste en obsesionarse con la salud y en consultar continuamente en Internet los síntomas de las patologías que creen estar sufriendo, derivando en una obsesión que les lleva a pensar que tienen alguna de esas enfermedades.  

Nomofobia

Es el miedo irracional a quedarnos sin el teléfono móvil por la causa que sea, porque lo olvidemos en casa, porque nos quedemos sin batería, por falta de cobertura… La dependencia que hemos desarrollado para con nuestro dispositivo móvil nos genera sensación de incomunicación si no lo tenemos con nosotros.

Fomofobia

Es la consecuencia de la adicción a las redes sociales y nos impide estar sin consultar nuestras redes sociales por miedo a perdernos cualquier contenido compartido en estas. Según un estudio británico 3 de cada 10 jóvenes sufren esta adicción. 

Phubbing

Como todos estos términos, este también es anglosajón, proviene de la suma de phone y snubbing, y se refiere al hecho de menospreciar a quien nos acompaña al prestar más atención al móvil u otros aparatos electrónicos que a su persona. 

Ringxieting

La dependencia que tenemos de nuestro teléfono móvil nos lleva hasta el extremo de sentir que estamos recibiendo una llamada, bien sea porque creemos escuchar la melodía de nuestro teléfono móvil o porque lo sentimos vibrar, cuando en realidad no ha sido así, incluso en ocasiones no lo llevamos encima. Los expertos lo definen como un trastorno similar al que se percibe cuando se tiene el llamado “miembro fantasma”. 

En definitiva, las patologías pueden no tener fin, mucho menos teniendo en cuenta la velocidad con la que evolucionan la tecnología y los usos que les damos, otra cosa es cómo queramos tomárnoslo y nuestra capacidad de hacer uso del sentido común frente a todo lo anterior. 

Fuente de la imagen: Social Publi