¿Facebook Ads o Google Adwords, dónde invertir?

Cuando los leads o las ventas no llegan de forma orgánica, la primera pregunta que nos hace un cliente es: ¿Facebook Ads o Google Adwords,  dónde invertir?

Cuando la necesidad no apremia, hay que generar la demanda.

Durante años los usuarios nos hemos pasado el 90% del tiempo en Internet buscando información en Google. Ahora lo hacemos saltando de app en app e interactuando en nuestras redes sociales. Sólo acudimos al gran buscador, cuando la necesidad de información apremia. Por ello, Google Adwords ha dejado de ser el canal de publicidad online por autonomasia. Facebook se presenta como una nueva arena donde contactar con los futuros clientes y generar demanda.

A diferencia de Google, los usuarios no estamos en Facebook para tomar decisiones de compra. Acudimos a las redes sociales en búsqueda de contenido y para interactuar con nuestras amistades en nuestros momentos de ocio.

Cumplimiento de la demanda vs generación de la demanda

Hay quien dice que la publicidad online ha hecho un paso atrás, dicen que hemos vuelto a los años 60, cuando el objetivo de la publicidad era crear demanda. Durante años, la publicidad en los buscadores se basó en cumplir con la demanda, con dar respuesta a las necesidades del usuario. La entrada en juego de las redes sociales y los dispositivos mobiles ha dado un vuelco a la situación y la publicidad ha de ir a buscar de nuevo a sus consumidores en sus momentos de ocio.

Nueva versión online de la publicidad de toda la vida

Los usuarios pasan más tiempo en los dispositivos mobiles que en los PCs. Es más, la mitad de los usuarios de Google no hace ninguna búsqueda en su smartphone o tableta. La publicidad nativa, aquella que tiene una relación con el contenido que quieren consumir resulta ser mas efectiva y eficiente que la publicidad tradicional, como los banners.

Como la televisión o las revistas, Facebook es un gran medio de consumo, al que los usuarios acuden para entretenerse y pare relajarse, con la diferencia y la ventaja que no son sujetos pasivos, sino que interactúan y nos comunican de inmediato sus preferencias.

Por primera vez en la publicidad online se ha abierto un espacio para el branding. Ante la saturación de contenidos, las marcas se ven obligadas a crear contenidos atractivos para captar  la atención y el interés del usuario para ganar ese primer clic. Pero a diferencia de los años 60, ya no basta con buen eslogan y una cara o una foto bonita, hay que crear contenidos que aporten valor real al consumidor. La ventaja del entorno online respecto a los medios tradicionales es que podemos medir a tiempo real el impacto de nuestras campañas, mediante una implementación de etiquetas UTM en todas nuestras acciones.  Examinemos la oportunidad única que Facebook presenta para generar afinidad de la marca y la demanda de un producto.

Mientras que Google puede adaptar los anuncios según el historial de navegación del usuario, ésta se trata sólo de una faceta del usuario: sus búsquedas. Facebook nos permite llegar más lejos: podemos segmentar el pefril de nuestro target por edad, territorio, sexo, educación, intereses, etc, e irlo a buscar allá donde pasa más tiempo: la pantalla de su dispositivo móvil. Es más, el mismo usuario nos facilita información sobre si mismo y sus acciones revelan sus preferencias. De manera, que podemos delimitar bien el grupo de personas a las que mostrar nuestros anuncios.

En Facebook Ads hemos de actuar como psicólogos o sociólogos e imaginar el perfil de nuestro target, pensar más en sus características emocionales y psicológicas que en las demográficas. Este perfil psicológico nos servirá tanto para acotar la segmentación como para generar contenidos que les aporten valor. El branding de la marca ha movido su centro del propio ego al cliente potencial: ¿qué problema le podemos resolver? en lugar del tradicional “somos los mejores, pregúnteselo a su vecina”. En el sXIX la vecina lo explica tranquilamente en Facebook mediante un simple ” me gusta” o compartir.

Google Adwords es operativo al final del túnel de conversión, cuando el usuario ya ha decidido que tiene una necesidad y quiere satisfacerla. Dedicar todo el presupuesto en publicidad online a Google Adwords significa negar la posibilidad de crear demanda, ampliar la audiencia y la probabilidad de más conversiones.

Facebook Ads, por contra, mediante acciones como el “me gusta”, genera confianza y empatía en los usuarios y posiblemente futuros clientes. Google Adwords es muy eficiente para alguien que ya conoce la marca o producto. Pero ¿y aquella audiencia que nunca oyó hablar de un smart TV, cómo va a buscarla en Google? Y una vez conocen la tecnología, ¿que les va a hacer decidir por una u otra marca? La emoción y la recomendación de un amigo, dos elementos claves en Facebook Ads.

Crear contenido alucinante

En el entorno online, el contenido sigue siendo el rey. El 70% de los usuarios prefieren conocer y leer contenidos sobre el producto antes que los bombardeen con un tradicional anuncio del producto. Y las redes sociales son el único medio donde se puede hacer publicidad de un producto mediante contenido. En eso Facebook, es el rey.

Facebook nos permite variar de semana en semana el contenido gráfico e incluso el copy del anuncio. En poco tiempo y relativamente poca inversión, conoceremos cual es el que mejor funciona con un determinado target.

Google Adwords:

  • depende del volumen de búsquedas/necesidades del usuario
  • conecta con el usuario al final del túnel de conversión
  • no aprovecha el contenido emotivo de las imágenes

Facebook Ads destaca por:

  • crear demanda y mejorar el branding
  • ampliar audiencia y conectar con los posibles clientes a lo largo del túnel de conversión
  • mediante contenido gráfico conecta emocionalmente con un target definido psicológicamente

Como siempre decimos, antes de tomar una decisión respecto a la inversión en publicidad: analiza la demanda y el target de tu producto o servicio, ten claros los márgenes y el presupuesto que estas dispuesto a invertir.

Fuente de la noticia: Clickam